Los principales imputados, Walter Pasko y Fernando Ayala, recibieron penas de 10 años de prisión efectiva tras ser declarados culpables como jefes organizadores de una red sistemática destinada a fraguar documentación contable para beneficiar indebidamente a empresas y particulares.
Según la información policial, la víctima fue identificada como Ismael Segovia, quien circulaba a bordo de una motocicleta Honda negra y, por causas que todavía se investigan, habría perdido el control del vehículo.